Crónica: "Una II Escuela diferente"

El equipo de Animación en el Territorio de Cáritas Diocesana de Jaén comparte en esta crónica su visión de la II Escuela de Otoño de Cáritas Diocesana de Jaén, al igual que agradece a todos los participantes el buen desarrollo de la cita formativa, celebrada los días 20 y 21 de octubre.

salonwebEsta segunda edición de nuestra Escuela de Otoño, comenzaba con las fuerzas mermadas por el desgaste de los últimos días intentando resolver los imprevistos surgidos, que no han sido pocos. Reajustándonos para salvar los vacíos que nos dejaban un pedido de la Fundación Chankuap, que quedaba retenido en el aeropuerto de Madrid, otro de café y pastas de Comercio Justo y uno de nuestros ponentes ausente por problemas de salud familiares.
Pero de nuevo, llega el momento en el que todo da comienzo, ese momento en el que nuestro voluntariado empieza a aparecer por las puertas del seminario, y todo empieza a llenarse de luz, de color y de esperanza.
Para esta ocasión, contábamos con nuestro querido y entrañable Vicente Altaba, que nos acompañó con esa ponencia inaugural en la que nos invitaba a ser santos a través de lo sencillo y lo cotidiano de la vida. Él marchará en este año de cáritas, pero no ha dejado pasar la oportunidad de participar en este espacio tan especial para nosotros los animadores, y de compartir su buen hacer con todos los que allí nos dimos cita. Siempre te agradeceremos el detalle Vicente, y las puertas de nuestra diócesis, siempre estarán abiertas a tu visita. Otro momento especial y novedoso en la Escuela, ha sido el reservado para que nuestro compañero Álvaro Montejo nos abriera la mirada hasta más allá de los límites de nuestros territorios. Con él, hemos afrontado un viaje atravesando el océano, y nos hemos sumergido en otra realidad que nos es la del día a día, pero con la que estamos más conectados de lo que tal vez pensábamos. Y sin embargo, lo más emocionante de la travesía que él nos proponía, no eran esos kilómetros de separación, ni la superación de las diferencias, sino la propuesta que nos hace de abrirnos al otro, abrirnos al ejercicio de la caridad universal, dar rienda suelta e instalar por fin en nosotros y sin reparos, la fraternidad. Gracias también a ti Álvaro, por lo arriesgado de abrir el corazón y mostrarnos lo que llevas ahí dentro. 

Para los talleres, compañeros de los Servicios Generales de Cáritas Española y de los programas diocesanos, pero también de otras instituciones vecinas y hermanas como Don Bosco. Todos habéis trabajado duro para ofrecer a nuestros voluntarios momentos de formación, de encuentro, de reflexión y diálogo. Desde luego, que no hubiera sido posible sin vosotros y por eso, gracias de nuevo por vuestra disponibilidad, esfuerzo y dedicación.
Las risas y la distensión llegaron al caer la noche, de la mano de Noelia Camacho, que con sus cuentos, humor y sensibilidad, relajaron el fuerte ritmo de los talleres y alegraron nuestro corazón. No todo el mundo tiene el mágico don del que tú gozas Noelia, gracias por ponerlo a nuestra disposición sin reparos y por no dudar en acompañarnos a pesar de tu accidente. Te deseamos una pronta recuperación y todo el éxito que mereces.
En el culmen de nuestra Escuela, la eucaristía. Y a través de ella también el apoyo y la visita de nuestro Obispo.
Gracias Padre porque siempre estás entre nosotros con la sencillez y accesibilidad de un trocito de pan que se deja tragar por cada uno de nosotros y que nos alimenta y nos refuerza. Gracias, porque nos has dado la dicha de estar cerca de aquellos tus preferidos, los débiles y excluidos.
Gracias también a nuestro Pastor, que nos acompaña y alienta en la tarea.
Gracias a las hermanas y trabajadoras del seminario, que atendéis nuestras necesidades con tanto mimo y cariño.
Gracias especiales a nuestro compañero de comunicación, porque siempre acompaña al territorio como uno más de nosotros.
Gracias un año más a la directiva de Cáritas Diocesana de Jaén, porque ha renovado su confianza en nosotros para este proyecto, porque no escatima en todo aquello que le pedimos y porque siempre saben estar al lado del voluntariado para cuidarlo.
Pero por supuesto, nuestro más profundo agradecimiento, es para todos aquellos que fundamentáis esta escuela, nuestra labor y nuestro esfuerzo diario.
Para ti, que dejas lo mejor que tienes en ese despacho parroquial, día a día, semana a semana y año tras año. Que sales de la comodidad de tu casa. Que restas tiempo a tu familia. Que acompañas a aquellos que carecen de tanto. Que no ajustas horas ni escatimas en tiempo. Tú que nos recibes en tu casa que es tu parroquia, que te dejas acompañar por nosotros y que al mismo tiempo nos estás acompañando a nosotros también. Tú que con tu compromiso, haces posible un mundo mejor y diferente.
Vuestra ilusión y alegría conforman la nuestra.
Cada uno de vosotros, los voluntarios que habéis participado en la II Escuela de Cáritas a pesar de las dificultades, hacéis que esto merezca la pena.
Y cada uno de los esfuerzos que habéis realizado para estar estos días aquí, nos animan y bien valen nuestro afán en llegar hasta el último rincón de la diócesis para deciros, que sois la fuerza de la caridad en nuestra Iglesia, y que no estáis solos, porque nosotros, el equipo de territorio, siempre estaremos a vuestro lado.
Esta II Escuela ha sido diferente, pero por supuesto ha sido tan especial como la habéis hecho cada uno de vosotros.
Tomamos nota de todo aquello en lo que podemos seguir mejorando y nos ponemos manos a la obra con la siguiente.
Gracias, gracias, y siempre gracias.
Verónica, Cristóbal, Sebastián y Sonia
Equipo de Animación en el territorio de CD Jaén

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