Apuesta por el empleo basado en una "ética amiga de la persona"

Publicado: Miércoles, 27 Abril 2016

En vísperas del Primero de Mayo, la Confederación Cáritas rinde cuentas de la intensa actividad desarrollada por las 70 Cáritas Diocesanas de todo el país en uno de los ejes prioritarios de su respuesta a la pobreza, la desigualdad y la excusión: la inserción laboral de las personas en situación más precaria. Las acciones se han recogido en el Informe de Economía Solidaria 2015, "Economía y Personas. Cambiando el foco, cambiamos los resultados".

Durante 2015, han participado 72.493 personas en las diferentes acciones de empleo, formación y economía social que desarrolla Cáritas en todo el Estado. De ellas, 15.348 personas (el 21%) han conseguido acceder a un puesto de trabajo: esta tasa es la más elevada de los últimos nueve años. El proceso de acompañamiento en la búsqueda de empleo que realiza Cáritas de manera personalizada con cada una de estas personas tiene varios escenarios, ya se trate de orientación laboral, de intermediación, de formación o de autoempleo. De total de personas acompañadas, 53.409 personas participaron en los servicios de orientación laboral, mientras que los servicios de intermediación atendieron a 19.485 personas. Asimismo, se desarrollaron 594 acciones formativas, gracias a las cuales 17.779 personas pudieron mejorar su formación laboral. Además, otras 562 personas accedieron a las acciones de autoempleo y se pusieron en marcha 64 iniciativas de autoempleo.


¿Quiénes son?
Las personas que participan en las acciones de empleo y formación de Cáritas continúan siendo mayoritariamente mujeres, que son un 63% del total, ante un 37% de hombres. En cuanto a la procedencia de los participantes, 2015 confirma la tendencia iniciada en 2010: el 53% de las personas acompañadas son españoles mientras que el 47% son de origen extranjero. Las personas españolas atendidas han pasado de un 25% en 2009 a un 53% en 2015. 

De las 34.107 personas inmigrantes atendidas, casi el 81% (27.559 personas) proceden de países extracomunitarios. Por edades, continúa subiendo el número de personas entre 35 y 44 años, que suponen el 31%. Pero el mayor aumento se da entre las personas mayores de 45 años, que en 2015 alcanza el 30%. Si analizamos el nivel de formación, el 49% de las personas únicamente cuentan con estudios básicos (estudios primarios finalizados o sin finalizar) y sólo el 25% han alcanzado estudios secundarios. 

Una dimensión fundamental para la construcción de una economía solidaria desde Cáritas está en el fomento de iniciativas de economía social, que, con un recorrido de más de 30 años, siempre han estado íntimamente vinculadas con las acciones de los programas de empleo, como una herramienta que favorece la creación de empleo social.

Comercio justo
Otro de los ejes de Cáritas en el modelo de economía solidaria es el comercio justo, que supone una opción clara por un modelo económico y comercial que se fundamente en el respeto a la dignidad de las personas y unas relaciones comerciales internacionales justas y equitativas. Más allá de la comercialización de productos, el comercio justo tiene como objetivo visibilizar a las personas y los procesos que están detrás, visibilizar el papel del comercio justo en la construcción de un mundo fraterno y solidario, animar y acompañar a la comunidad, fortalecer los productores locales y priorizar las relaciones directas Norte-Sur.

Cáritas trabaja el comercio justo a través de su Red Interdiocesana de Comercio Justo (RICJ), compuesta por 28 Cáritas Diocesanas. Actualmente, funcionan 30 tiendas y 32 puntos de venta en toda España. Son espacios solidarios donde, además de la comercialización, se favorece la sensibilización sobre las relaciones comerciales existentes y las comunidades productoras de Cáritas Bangladesh, Cáritas Jerusalén, Cáritas Mauritania o Caritas Bolivia. En muchas de ellas, los productos de comercio justo comparten espacio con otros artículos procedentes de la economía social, como artículos de segunda mano, reciclados, ecológicos, biológicos, agricultura local y artesanías locales o de pequeñas cooperativas del Sur. 

El total de ventas de productos de economía solidaria en Cáritas fue de 1.057.425 euros en 2015. De ellos, las ventas de comercio justo fue de 497.221 euros (un 47% del total) y 560.204 euros (53%).


Finanzas éticas y colaboración empresarial
Un modelo de economía solidaria necesita basarse también en un sistema financiero que ejerza una actividad económica compatible con la ética y que no genere desigualdad, exclusión y pobreza. Para ello, el dinero debe ponerse al servicio del bien común, de la justicia y de las necesidades de las personas. Cáritas apuesta así por las finanzas éticas como uno de los instrumentos con mayor capacidad de transformación de la sociedad. Las finanzas éticas garantizan a los ahorradores que su dinero se está invirtiendo en actividades y proyectos que buscan el desarrollo de las personas, la redistribución de la riqueza y la protección del medio ambiente, en cualquier lugar del planeta. El Informe de Economía Solidaria da cuenta de las modalidades en las que Cáritas participa: entidades financieras éticas y productos de inversión socialmente responsable.

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